Páginas vistas en total

martes, 14 de agosto de 2012

Que corto fue el amor y que largo el olvido.

Sé que no te mereces tantas entradas, y tampoco te mereces todo el tiempo que te he dedicado. No, no te mereces tantos perdones concedidos, ni tantas palabras de amor como te he dado. No te mereces tantas veces como te he dicho que te quería, y nunca te mereciste tener mi corazón entre tus manos, porque lo has roto en pedazos.

Sé que no mereces tantas cosas y sin embargo, las tienes. Dicen que el amor dura poco y el olvido es largo, y en mi caso, han acertado. No puedo decirte que es fácil olvidarte y tampoco soy capaz de decirte que otro ocupa tu lugar. No puedo decirte tal cosa porque te mentiría, porque sigo queriéndote como una idiota y aunque me cuesta reconocerlo, te echo de menos. Te siento en mi corazón como una fuerte espina clavada en él, y en mi mente apareces cada minuto del día. Quisiera ser feliz, levantarme con esa estúpida sonrisa que hace unos meses no desaparecía de mi rostro. Quisiera hacer estúpidas bromas a mis amigos y parecer un payaso por no parar de decir tonterías. Quisiera seguir dando consejos como antes, pero en estos momentos no puedo, porque sé que no soy un ejemplo a seguir, sé que me he enganchado a ti y me costará olvidarte, me costarán miles de horas sin dormir, miles de lágrimas corriendo por mis mejillas, cientos de tardes con los amigos sin poder dejar de pensar en ti, y sobre todo, decenas de chicos que rechazaré porque solo tú estás en mi corazón.

Siento ser tan estúpida y hacerles a los que me quieren que se preocupen por mí, pero por más que lo intento, no puedo dejar de recordar tus abrazos, tus palabras falsas, pero que en su momento me hicieron feliz. No puedo parar de recordar cuando me besabas y me decías que me querías.

Todo comenzó con un puto juego, yo no te quise desde el principio, pero mira como he acabado, he acabado como siempre pensé que no acabaría. Había llorado por otros chicos, pero mis lágrimas nunca llevaron ese dolor que llevan ahora. Había abrazado a otros chicos, pero no con esas ganas de parar el tiempo con las que te abrazaba a ti. Siempre fui esa chica que pasaba de involucrarse demasiado sentimentalmente y ahora no paro de hacerlo contigo.

Jose, cuando leas esto pensarás que no me merezco sufrir de esta manera, y yo también lo pienso, pero nunca pensé que la frase "enamorarse no es aquello que se quiere sentir, es aquello que se siente sin querer" tuviese tanta razón. Lo siento, de verdad.

Virginia, mi rubia, sé que tendrás un nudo en la garganta y pensarás que somos casos idénticos, y si, llevas toda la razón mi niña. Pero yo llevo razón cuando te digo que de esto saldremos juntas.

Irene, sé que cuando me veas me dirás que soy idiota y que no me merece, que es un tonto, etc. Y lo sé, pero ya sabes que la tonta soy yo por seguir arrastrándome por él.

Bueno, por último, decirle a todo el mundo que NUNCA se enamore, que es una completa y absoluta mierda, que te hace pensar en esa persona minuto tras minuto, arreglarte y vestirte solo para él, mirar a cada minuto el móvil en busca de algún SMS con un te quiero o un te echo de menos. Enamorarse es lo más maravilloso cuando la otra persona siente lo mismo, pero todo acaba y nada es para siempre, y luego vienen los llantos, la tristeza y los miles intentos de olvidar a esa persona que nos ha destrozado.

Muchas gracias por leerme.
Nada es para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario