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lunes, 17 de septiembre de 2012

MI HERMANO, EL PILAR DE MI FELICIDAD.

Lo hemos vuelto a solucionar, pequeño. Te llamo pequeño porque, para mí, eres eso: mi niño pequeño. No era un día fácil y lo sabes, quisiera yo soplar velas junto al hombre más importante de mi mundo y no poder hacerlo me mata. Pero bueno, hermano; sigamos con la segunda carta de las muchas que quedan.

Probablemente, esta será la más bonita, porque hoy es un día de los de pensar, de los que todo te sale sentimental cuando hablas. Y más si se habla de algo tan bonito como un hermano.

Siento mucho todo lo malo que te he hecho, los comederos de cabeza que te haya podido causar, las malas rachas que te haya creado... siento haber existido en tu vida porque sé que lo empeoro todo. Y te juro que lo siento, hermano. Te lo juro como nada. Te juro que, si volviese al pasado, intentaría no conocerte, porque somos muy iguales y eso nos hace daño; aunque no podamos estar sin hablarnos más de una semana y no aguantemos sin el otro.

Sin embargo, no puedo decirte que me arrepienta de haberte conocido, porque eres único. Sé que es egoísta, pero te quiero y no quiero día en el que tu compañía no esté a mi lado.

Te vuelvo a dejar con la intriga y te digo que eres de lo mejor que hay en mi mundo. Te quiero, chiquitajo.

PEPE ~

Y aquí te dejo un poema que creo que nos puede definir bien.

Hermanos hay que nos dio la familia 
Y a veces se dispersan por el mar 
Y amigos hay que nos brindó la vida 
Que ahora vienen y después se van 

Pero hay otros amigos que en el llanto 
Conocen nuestro propio corazón 
Y más que amigos son igual que hermanos 
Pues saben de nuestro último rincón 

Hermanos hay que nos brindó la sangre 
Y dan aquello que nos pueden dar 
Y amigos hay traídos por el aire 
Que dan si acaso tienen techo y pan 

Pero hay otros amigos cuyas manos 
Son mágicas al darnos su calor 
Y más que amigos son igual que hermanos 
Cuando se trata de entregar amor 

Hermanos hay que tienen rasgos nuestros 
Y en ocasiones nada, nada más 
Amigos hay que son de bien adentro 
Más luego nos olvidan con la edad 

Pero hay otros amigos que hacen tanto 
Por conservarnos dentro de su ser 
Que más que amigos son igual que hermanos 
Y olvida nuestro abuso, nuestro ayer 

Amigos, hermanos, mil gracias por existir 
Amigos, hermanos, los quiero en mi porvenir 
Amigos, hermanos, mil gracias por existir 
Amigos, hermanos, los quiero en mi porvenir

domingo, 16 de septiembre de 2012

Nunca digas nunca.

Dije que nunca lloraría por un chico, incumplido. Dije también que nunca me rebajaría por nadie, ni tampoco iba a pedir perdón, incumplido. Dije mil veces que nunca haría llorar a nadie, incumplido. Prometí por encima de todo que nunca echaría de menos a alguien que no me supo valorar, incumplido.

He dicho tantas cosas que luego he contradecido con hechos, que no me merece la pena seguir planeando mi vida; que sea lo que tenga que ser ~.

QUERIDO HERMANO :$

Querido hermano:

En esta entrada no te nombraré, quizá porque solo tengo un hermano y no necesito decir nada más. Tú sabes que va por ti y con eso me vale. No me importa que la gente no sepa quien eres y tampoco me importan los miles de roces que hemos tenido.

Sólo me importa que esos roces siempre se han solucionado y que, desde pequeños, fuimos igualitos. Pero el tiempo, la vida y el destino nos separaron, al igual que nos han vuelto a juntar; con la fuerza de un huracán. Con la misma fuerza y sorpresa que nos separamos, nos hemos reencontrado, y prometimos un siempre, y así será. Nos dijimos HERMANOS y, hasta ahora, así nos hemos tratado. Los hermanos se quieren, se pelean, juegan, discuten a menudo... pero ante todo, están ahí siempre que alguno de ellos lo necesita.

Y así es, siempre estaré ahí cuando lo precises. Siempre que me llames, te abrazaré y te haré entender que aquí tienes una hermana y la tendrás durante el tiempo que quieras, que espero sea siempre.

Acabo esta entrada diciendo que me quedan muchas cosas por decir, pero que prefiero intrigarte y prometerte una entrada de nuevo, muy pronto, y llena de más amor.

Te quiero mucho, Hermano.

PEPE ~

jueves, 13 de septiembre de 2012

Cuestión de segundos.

Definitivamente, todo puede cambiar en un minuto. El día 10 de Septiembre todo parecía ser prometedor e infinitamente precioso. Me levanté pensando en volver a verlos a todos, en volver a insultar a esa persona que, aunque lo nuestro es un odio raro, la quiero un montón. En volver a llamar choni a mi Lara Villanueva, en volver a ser esa Carla payasa en clase.

Pero duró poco, llegué a clase, nos abrazamos a pesar de habernos visto hacía dos días. Y todo parecía perfecto. Subimos a clase pensando en que aquel curso iba a ser mejor que el anterior. Pero no, lectores. Nos han mezclado con gente a la que no conozco y los de toda la vida ya no están seis horas a mi lado. Y, sinceramente, les echo de menos.

Echo de menos a Irene Pérez y su forma de planear asesinatos. Echo de menos a Irene Antón y sus frases, palabras y tonterías. Echo de menos a Marta y su bordería especial, pero que necesito en clase. Echo de menos a Javier y sus originales insultos. Echo de menos a Guillermo Pérez y sus conversaciones pervertidas. Echo de menos a Deborah y sus incesantes historias amorosas. Echo de menos a mi clase, y eso es algo que me afecta más de lo que imaginé.

Echo de menos esas horas de fotos en gimnasia con mis niñas y esas otras de risas con Juan Antonio y los extraterrestres. Echo de menos hablar con Alberto e intentar ayudarle en todo lo que pudiese. Echo de menos parlotear con Álvaro y que me llamase tonta e idiota por decir mil tonterías por segundo.

Os echo de menos, 2º A. Pero los fin de semanas libres que tengamos serán nuestros, y este, es uno de ellos.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Amigos, amici, friends, amis *.*

Os prometí una entrada grande, pero me voy a dormir en breves y no creo que pueda ser mucho más grande que la anterior.

Mañana me espera un día grande, un día de los que no olvidaré jamás. Un día junto a los que me quieren, junto a mis amigos. Los que me han visto crecer, los que han visto mi faceta enfadada, la divertida, la faceta caprichosa, la romántica y también la triste. Han conocido mi faceta graciosa y la sosa, mi faceta seria y la de "no estoy hoy para que me vengas con temas de pensar". Ellos, los que me han apoyado de mil formas.

Unos me apoyan riendo y otros con consejos. Y algunos me apoyan de las dos formas, pero en ambos casos, me apoyan y eso es lo que me importa. Me importa también que me han perdonado mil veces y que puede ser que sean imperfectos, pero les quiero como a nadie.

Unos son idiotas y me hacen la vida extresada, pero no sé que sería sin ellos. Otros son unos plastas y siempren cuentan la misma anécdota, pero no podría vivir sin aguantarles. Y otros, me llaman TONTO y me insultan a todas horas, pero sinceramente, no me imagino mi vida sin esas personas ;).

En fin, que mañana me espera un día inolvidable y feliz, porque me reiré como nunca.

Se os quiere.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Sueños en una noche de desvelo.

Es raro, muy raro, pero es así. Esta noche no he dormido más de media hora, pero lo más raro es que, aún así, he soñado como nunca.

Es una locura lectores, pero os recomiendo que lo probéis, que probéis a soñar vuestra vida perfecta durante toda la noche. Que soñéis como será ese amor que os llenará completamente y no os hará sufrir nunca; su nombre, sus ojos, su voz, su forma de ser, todo. Que soñéis cuál será vuestro trabajo, como iréis hasta él, que aventuras viviréis, los compañeros que tendréis, todo. Que soñéis sobre vuestros hijos, esas personitas que te harán cambiar por completo; su piel, su pelo, sus brazitos, su sonrisa, todo.

Os recomiendo esto, porque os lo imaginaréis de una forma preciosa, pero realista. Una forma que puedes conseguir si luchas por ello. Una manera que, al día siguiente te hará saltar, cantar, bailar, y todo porque tendrás esperanzas. Sí, señores. Lo quiero, y me da igual si tarda o llega ya, sólo sé que tendré lo que durante esta noche me ha hecho estar despierta.

Aquí se acaba la entrada, esta noche os prometo una mucho más grande. Se os quiere.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Volver a empezar ^^

Cuento los días. Soy consciente de que ha comenzado la recta final, y estoy, literalmente hablando, acojonada. Durante estos tres meses, todos se han dedicado a advertirme sobre lo duro que será el curso, sobre lo mucho que tendré que esforzarme y sobre los nueve meses de trabajo que me esperan.

Sin embargo, no me importa. El verano que he tenido ha sido la recompensa de un buen curso, y estoy convencida de que, cuando estudie, pensaré en el verano que repetiré si me centro.

Toca volver a empezar, volver a tener un libro durante seis horas de cada uno de mis días. Toca llegar a casa a las cinco, merendar rápido y ponerse con los deberes. Toca terminar los deberes y abrir el libre de sociales por la página doscientos cinco y estudiar los tipos de legislaciones. Toca llegar el viernes, cansada, y sin ganas de ver más libros; pero tener que hacer un último esfuerzo y hacer los deberes; y todo porque quiero un buen futuro para mí. Quiero un sábado de relax y de diversión, quiero un domingo de estudio y pensar en el siguiente lunes como una forma de estar con los que quiero, con mis amigos; y no como un verdadero castigo.

Toca volver a levantarme cada día a las siete de la mañana. Toca volver a desayunar corriendo porque sabes que si no, llegas tarde a clase y la de sociales te echará. Toca volver a coger la mochila resignada pero con ilusión. Toca volver a correr para coger el autobús a tiempo. Toca volver a esperar en la puerta mientras repasas el examen una última vez antes de enfrentarte a él, cara a cara y sin ninguna otra defensa que tu esfuerzo. Toca volver a entrar en clase y respirar ese aire concentrado que se mete por cada hueso de tu cuerpo. Toca sentarte en tu silla y clavar la mirada o bien en el profesor, o bien en el libro que acabas de abrir.

Toca volver a ir vestida con un chándal dos veces a la semana, y pensar en lo mucho que odias ese pantalón que te queda tan grande. Toca volver a saludar al profesor de gimnasia y pensar en lo buenísimo que está. Toca de nuevo sudar la gota gorda dos veces a la semana porque si no, hay castigo. Pero este año será diferente, este año voy a valorar que, ese sudor lo derramo con mis compañeros, los que llevan conmigo desde pequeños, y voy a valorar lo bonito que es eso.

Toca volver a extresarte cada vez que no te sale un ejercicio de matemáticas, cada vez que no memorizas la lección de lengua, cada vez que te confundes en un verbo de inglés y cada vez que no pronuncias bien una palabra francesa. Toca volver a preocuparte cada vez que suspendes un examen y temes por suspender la evaluación entera. Toca volver a cansarte de memorizar una tras otra vez las mismas palabras de siempre.

Ecuaciones, reglas de tres, estadítica, probabilidad. Pareados, acepciones, rima asonante y consonante, Shakespeare, narrativa, relato corto. Cormofitas, briofitas, equinodermos, cordados, tallo, raíz. Chapeau, aller, envoyer, pied, naturelle. Book, luck, green, shake, dive, trainers. Rotación bienal y trienal, estilo herreriano, románico, Juan de Herrera, harenes, Vilfredo el Belloso. Judaísmo, fetiche, megalitos, rabinos, curas, monjes.

Sí, todo eso vuelve. Vuelven las palabras raras que te suenan a chino. Vuelve el hacerte un lío, pero no voy a agobiarme, voy a luchar por sacar una nota increíble. Voy a atender en las clases de matemáticas, y todo con el único objetivo de forjarme un futuro que me ilusione, y también con el objetivo de repetir este verano en pequeñas versiones, en versiones de fin de semana. Voy a ignorar las distracciones personales, porque ya no quiero peleas, y tampoco quiero amores imposibles.

Ando relajada por eso, porque sé de fijo que voy a estudiar, voy a hacer los deberes a diario y voy a mantener la limpieza en todos mis cuadernos. También, voy a mantener el orden en mi cajonera, algo que nunca había hecho. Y voy a proponerme un reto para este curso: no llorar por otras cosas en época de colegio. Pero tengo miedo a algo, a volver a ver a diario a alguien, a ti. Y lo sabes. No puedes volver a mi vida, no lo hagas, porque entonces, esta entrada habrá perdido todo su significado y romperás mis esquemas, mis planes de estudio y, sobre todo, mi verano; y eso no puede pasar. Sigue siendo mi amigo. Punto. Porque sí, porque estoy bien sin ti. Tengo felicidad y no ganas de complicarme. Se acabó.

Vuelta al cole; un auténtico crack.