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sábado, 1 de septiembre de 2012

Volver a empezar ^^

Cuento los días. Soy consciente de que ha comenzado la recta final, y estoy, literalmente hablando, acojonada. Durante estos tres meses, todos se han dedicado a advertirme sobre lo duro que será el curso, sobre lo mucho que tendré que esforzarme y sobre los nueve meses de trabajo que me esperan.

Sin embargo, no me importa. El verano que he tenido ha sido la recompensa de un buen curso, y estoy convencida de que, cuando estudie, pensaré en el verano que repetiré si me centro.

Toca volver a empezar, volver a tener un libro durante seis horas de cada uno de mis días. Toca llegar a casa a las cinco, merendar rápido y ponerse con los deberes. Toca terminar los deberes y abrir el libre de sociales por la página doscientos cinco y estudiar los tipos de legislaciones. Toca llegar el viernes, cansada, y sin ganas de ver más libros; pero tener que hacer un último esfuerzo y hacer los deberes; y todo porque quiero un buen futuro para mí. Quiero un sábado de relax y de diversión, quiero un domingo de estudio y pensar en el siguiente lunes como una forma de estar con los que quiero, con mis amigos; y no como un verdadero castigo.

Toca volver a levantarme cada día a las siete de la mañana. Toca volver a desayunar corriendo porque sabes que si no, llegas tarde a clase y la de sociales te echará. Toca volver a coger la mochila resignada pero con ilusión. Toca volver a correr para coger el autobús a tiempo. Toca volver a esperar en la puerta mientras repasas el examen una última vez antes de enfrentarte a él, cara a cara y sin ninguna otra defensa que tu esfuerzo. Toca volver a entrar en clase y respirar ese aire concentrado que se mete por cada hueso de tu cuerpo. Toca sentarte en tu silla y clavar la mirada o bien en el profesor, o bien en el libro que acabas de abrir.

Toca volver a ir vestida con un chándal dos veces a la semana, y pensar en lo mucho que odias ese pantalón que te queda tan grande. Toca volver a saludar al profesor de gimnasia y pensar en lo buenísimo que está. Toca de nuevo sudar la gota gorda dos veces a la semana porque si no, hay castigo. Pero este año será diferente, este año voy a valorar que, ese sudor lo derramo con mis compañeros, los que llevan conmigo desde pequeños, y voy a valorar lo bonito que es eso.

Toca volver a extresarte cada vez que no te sale un ejercicio de matemáticas, cada vez que no memorizas la lección de lengua, cada vez que te confundes en un verbo de inglés y cada vez que no pronuncias bien una palabra francesa. Toca volver a preocuparte cada vez que suspendes un examen y temes por suspender la evaluación entera. Toca volver a cansarte de memorizar una tras otra vez las mismas palabras de siempre.

Ecuaciones, reglas de tres, estadítica, probabilidad. Pareados, acepciones, rima asonante y consonante, Shakespeare, narrativa, relato corto. Cormofitas, briofitas, equinodermos, cordados, tallo, raíz. Chapeau, aller, envoyer, pied, naturelle. Book, luck, green, shake, dive, trainers. Rotación bienal y trienal, estilo herreriano, románico, Juan de Herrera, harenes, Vilfredo el Belloso. Judaísmo, fetiche, megalitos, rabinos, curas, monjes.

Sí, todo eso vuelve. Vuelven las palabras raras que te suenan a chino. Vuelve el hacerte un lío, pero no voy a agobiarme, voy a luchar por sacar una nota increíble. Voy a atender en las clases de matemáticas, y todo con el único objetivo de forjarme un futuro que me ilusione, y también con el objetivo de repetir este verano en pequeñas versiones, en versiones de fin de semana. Voy a ignorar las distracciones personales, porque ya no quiero peleas, y tampoco quiero amores imposibles.

Ando relajada por eso, porque sé de fijo que voy a estudiar, voy a hacer los deberes a diario y voy a mantener la limpieza en todos mis cuadernos. También, voy a mantener el orden en mi cajonera, algo que nunca había hecho. Y voy a proponerme un reto para este curso: no llorar por otras cosas en época de colegio. Pero tengo miedo a algo, a volver a ver a diario a alguien, a ti. Y lo sabes. No puedes volver a mi vida, no lo hagas, porque entonces, esta entrada habrá perdido todo su significado y romperás mis esquemas, mis planes de estudio y, sobre todo, mi verano; y eso no puede pasar. Sigue siendo mi amigo. Punto. Porque sí, porque estoy bien sin ti. Tengo felicidad y no ganas de complicarme. Se acabó.

Vuelta al cole; un auténtico crack.

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